domingo, 10 de diciembre de 2017

Sonrisa entristecida
Faltaban pocos minutos para que la jornada del día lunes terminará. –maestra, ¿cuánto falta para salir?, preguntaba un niño al fondo del salón. –Poco, ¿verdad maestra? Pero si no anotas la tarea no vas a salir. Contestaba uno de sus compañeros. Es cierto, falta poco para salir y podrán hacerlo los que ya hayan terminado de escribir la tarea, comenté a los niños.
Sonó el timbre, mientras la mayoría guardaba sus cosas para salir dos niños terminaban de escribir. –Ya terminé, puedo guardar mis cosas. Me preguntó uno de ellos. Solo respondí con un gesto afirmativo. –Ya casi termino maestra. Decía Jared, ansioso de regresar a casa. -¡Por fin!, dijo. –guarda tus cosas, contesté y no se te olvide hacer la tarea.
Nos dirigimos al portón. -¡Adiós maestra!, se despedían algunos. -¡Adiós!, que les vaya bien, no olviden la tarea, me limitaba a contestar. La maestra titular terminó de entregar a todos los niños menos a una niña. –Caro, puedes esperar a que lleguen por Jovana, sino la encargas con doña Mari, -no se preocupe maestra, me espero, contesté.
–Jovana ¿todavía no vienen por ti?, pregunté a la niña. Me respondió con un corto, no. -¿quieres jugar en lo que llegan por ti?, emocionada tomó una de las pelotas y la pateó a donde estaba. Entonces, me percaté de algo, Jovana, mi alumna y yo vestíamos los mismos tenis. –Mira, Jovana- le dije, mostrándole mi tenis. –Son los mismos, y una sonrisa fascinante marcó su pequeño rostro. – ¿Te parece si se lo presumimos a los otros maestros? –pregunté. La sonrisa, seguía en su rostro. Una sonrisa pura, inocente, de una niña de 6 años que vive feliz a pesar de todas las circunstancias de su vida. Tomé su mano y corrimos hacía mis compañeros. Ese momento fue especial, no sé si fue lo más correcto que pude hacer pero por ese instante, sentí como si fuera la hermana mayor de Jovana apuntó de hacer una travesura para después ser regañadas.
-Miren, dije a mis compañeros. Jovana y yo pusimos nuestros pies enfrente. –Son iguales- dijo ella. –Bueno, uno más grande- complementé. Las risas invadieron el momento, -¡qué bonito!- dijo una de mis compañeras, -ya se tomaron una foto- comentó otra. –Aún no, ¿pueden tomarnos una? Aquel momento fue maravilloso. De regreso a la puerta solo podía ver la felicidad de Jovana reflejada en su sonrisa.
-¿Ya llegaron por ti?- pregunté a Jovana. –Aún no, contesto ella. -¿y quién viene por ti?, -mi prima, contestó. Y, ¿tu mami?, -trabaja. ¿Con quién pasas la tarde?, -con mi hermano mayor y a veces con mi papá. El diálogo siguió. Jovana contaba parte de su vida con cierto dolor pero al mismo tiempo con inocencia. La sonrisa que tenía hace poco en su rostro y que al parecer iba a tardar mucho en desaparecer, se borraba poco a poco.
Pensando un poco más en lo que Jovana me contó, pude entender algunos aspectos de su personalidad. Una estudiante brillante, que a veces necesita un poco de apoyo y comprensión para brillar aún más. También pensé en cómo son mis clases. Son lo suficientemente interesantes y atractivas para que no sea algo tedioso y aburrido para mis estudiantes, cumpliendo al mismo tiempo con sus necesidades.
Más importante aún, considero es, el sentido humanista de la docencia. Tomar la enseñanza como principal y única responsabilidad ya no es posible, por lo menos en mi práctica. Conocer la historia de vida de los estudiantes me permitirá entender parte de su personalidad o de su actuar, como con Jovana. Entonces lo descrito en el párrafo anterior se cumplirá de manera automática.  


2 comentarios:

  1. ¡Felicidades!, la historia es extraordinaria. El trabajo de redacción es muy bueno. Sólo te recomiendo revisar los signos de puntuación, por ejemplo en el segundo párrafo, cuando haces referencia a lo que te preguntó uno de los estudiantes.

    ResponderBorrar
  2. Tu personalidad como docente dentro del aula se fortalece gracias a experiencias como estas. Tu escrito es fácil de leer gracias a que sabes utilizar los recursos necesarios para atraer a tu lector. El destinatario lo tienes muy claro.

    ResponderBorrar